LA VIDA INTERIOR DEL ROTIFERO
Lecane lunaris es un rotífero tímido, lleva un buen rato escondido dentro de su caparazón de cangrejo sin patas y no se atreve a asomar su cabeza al exterior. Igual que en la mayoría de los rotíferos la cabeza de Lecane está rematada por una corona de cilios, no tan activa ni aparente como la de Philodina, más bien recuerda a una corta melena, pero cumple perfectamente su función aunque hoy Lecane lunaris la haya reservado para él.
Lecane se ha anclado en una gota de agua y encerrado en sí mismo, casi como un rumiante transparente, hace su digestión de algas y detritus que son los principales alimentos de su dieta, mueve su estómago y su tubo digestivo, tan completo y casi tan complejo como el nuestro en un ser que mide solo unas decenas de micras.
(image/read more: Antonio Guillen)
